El jardín de las delicias

Un entorno privilegiado para la acción, para la intervención y la investigación, pero también para el descanso y el paseo.

El proyecto se concibe como una intervención de carácter paisajista, que privilegia el paisaje sobre la arquitectura. Una intervención orientada a dotar a la nueva zona de desarrollo de Aranjuez de un gran jardín que sirva como nexo de unión entre la ciudad y su entorno, como un lugar de paseo, orientado al descanso y también a la investigación del entorno natural.

El jardín nacerá del modelado de la topografía al convertir la loma descendente en un lugar elevado, a modo de acrópolis. El proyecto difumina los taludes naturales del terreno con los taludes artificiales que han de acoger los volúmenes edificados. La nueva topografía permite crear un parque en tres alturas diferenciadas, tres jardines distintos: el jardín inferior, que es el definido por las aceras, las zonas de acceso y el perímetro de contacto con calles de la urbanización; el jardín de laderas, un espacio intermedio definido por bandas de color y el jardín superior asociado directamente al IAAP. Cada uno de estos jardines se concibe de un modo diferente vinculado a su
uso.

El jardín del IAAP surge en el lugar más elevado de toda la urbanización, a modo de acrópolis o mirador privilegiado. Un mirador desde el que se contempla Aranjuez y todo su entorno natural modelado por el hombre, lo que permite que este lugar sea un instrumento de comprensión del territorio pues desde él se divisan los jardines históricos, el río, las huertas, el casco urbano, el palacio y el valle en su totalidad.

El jardín del IAAP se concibe como un lugar para la acción y el estudio, una gran sala al aire libre con los mismos objetivos que el edificio, un lugar donde desarrollar intervenciones paisajísticas de carácter experimental e intervenciones artísticas relacionadas con el paisaje.

El jardín se extienderá por la colina que surge a espaldas del IAAP, un accidente geográfico de gran valor situado en la parte sur del municipio con vistas privilegiadas sobre la vega y de gran interés histórico (yacimientos íberos), botánico (flora autóctona, especies en extinción) y paisajístico. El jardín se diseñará a partir de la revisión del cuadro “El jardín de las delicias”, obra de Hyeronimus Bosch, conocido como El Bosco.